Quienes Somos
.:. Reseña Histórica .:. Objetivos Institucionales .:. Misión .:. Directiva .:.Reseña Histórica
La Escuela de Asistentes Técnicos (EAT) es una institución que surgió como iniciativa de los alumnos de la U.C. hace ya 40 años, permitiendo que los propios alumnos desarrollaran clases en horario vespertino para capacitar a personas como técnicos en mandos medios. Esta institución ha logrado perdurar en el tiempo siendo un medio a través del cual los estudiantes universitarios pueden canalizar su espíritu de servicio, haciendo un aporte real y concreto a la sociedad.
La primera iniciativa de capacitación que surge de parte de los alumnos de Ingeniería tiene lugar en 1937, año en que se crea la Escuela Diego Portales (E.D.P.), un taller de oficios que impartía, en forma gratuita, cursos de electricidad, mecánica, carpintería entre otros.
Los cursos eran masivos y cada semestre se graduaba un gran número de alumnos (ingresaban, en promedio, 300 alumnos al año y los egresados hasta el año 1985 sobrepasaban los 2400), y además de brindarles las herramientas para estudiar, la escuela le proporcionaba a sus estudiantes beneficios tales como colación y acceso a los laboratorios de la universidad.
Paralelamente, en 1968, es fundada la Escuela de Asistentes Técnicos (E.A.T.), con Juan Enrique Coeymans como presidente del Centro de Alumnos de Ingeniería y Ernesto Rendel como director de la E.A.T. Su función era capacitar como técnicos para mandos medios a personas que hayan completado su enseñanza media y que no les haya sido factible continuar sus estudios superiores por razones económicas o laborales. De este modo, nuestra institución otorga la posibilidad de canalizar el espíritu de servicio de los estudiantes de la universidad, permitiéndoles entregar los conocimientos adquiridos en ella a personas que realmente lo necesitan.
Ambas instituciones comienzan su vinculación, cuando en 1974 la Vicerrectoría de la Universidad retira el apoyo financiero a la escuela Diego Portales y la E.A.T. asume la misión de financiarla. Posteriormente, en 1987, la directiva de ese entonces optó por cerrar las matrículas de Electrónica de Radio y Televisión, Mecánica Automotriz y Electricidad Automotriz debido a los graves problemas económicos que la afectaban. En 1989 egresaron los últimos alumnos de las especialidades de la E.D.P, cerrando así definitivamente, y sólo se siguieron dictando los cursos de la E.A.T.
Finalmente, es importante recalcar que desde septiembre de 1995, la Escuela de Asistentes Técnicos incorpora dentro de su sistema de administración a DICTUC, organismo que supervisa y apoya el manejo contable. Con este cambio, la EAT se incorpora a la estructura financiera de la universidad como uno más de los departamentos que actualmente maneja DICTUC.
La E.A.T. es, y seguirá siendo, una institución sin fines de lucro cuyo objetivo principal es dar una posibilidad de educación a aquellas personas que no han tenido el acceso a otras instancias, ya sea por razones económicas o laborales, capacitándolos de excelente forma para desempeñarse como técnicos en mandos medios.
La primera iniciativa de capacitación que surge de parte de los alumnos de Ingeniería tiene lugar en 1937, año en que se crea la Escuela Diego Portales (E.D.P.), un taller de oficios que impartía, en forma gratuita, cursos de electricidad, mecánica, carpintería entre otros.
Los cursos eran masivos y cada semestre se graduaba un gran número de alumnos (ingresaban, en promedio, 300 alumnos al año y los egresados hasta el año 1985 sobrepasaban los 2400), y además de brindarles las herramientas para estudiar, la escuela le proporcionaba a sus estudiantes beneficios tales como colación y acceso a los laboratorios de la universidad.
Paralelamente, en 1968, es fundada la Escuela de Asistentes Técnicos (E.A.T.), con Juan Enrique Coeymans como presidente del Centro de Alumnos de Ingeniería y Ernesto Rendel como director de la E.A.T. Su función era capacitar como técnicos para mandos medios a personas que hayan completado su enseñanza media y que no les haya sido factible continuar sus estudios superiores por razones económicas o laborales. De este modo, nuestra institución otorga la posibilidad de canalizar el espíritu de servicio de los estudiantes de la universidad, permitiéndoles entregar los conocimientos adquiridos en ella a personas que realmente lo necesitan.
Ambas instituciones comienzan su vinculación, cuando en 1974 la Vicerrectoría de la Universidad retira el apoyo financiero a la escuela Diego Portales y la E.A.T. asume la misión de financiarla. Posteriormente, en 1987, la directiva de ese entonces optó por cerrar las matrículas de Electrónica de Radio y Televisión, Mecánica Automotriz y Electricidad Automotriz debido a los graves problemas económicos que la afectaban. En 1989 egresaron los últimos alumnos de las especialidades de la E.D.P, cerrando así definitivamente, y sólo se siguieron dictando los cursos de la E.A.T.
Finalmente, es importante recalcar que desde septiembre de 1995, la Escuela de Asistentes Técnicos incorpora dentro de su sistema de administración a DICTUC, organismo que supervisa y apoya el manejo contable. Con este cambio, la EAT se incorpora a la estructura financiera de la universidad como uno más de los departamentos que actualmente maneja DICTUC.
La E.A.T. es, y seguirá siendo, una institución sin fines de lucro cuyo objetivo principal es dar una posibilidad de educación a aquellas personas que no han tenido el acceso a otras instancias, ya sea por razones económicas o laborales, capacitándolos de excelente forma para desempeñarse como técnicos en mandos medios.
